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COATEPANCO, UN CONJUNTO ARQUITECTÓNICO TEOTIHUACANO 
Joel Santos Ramírez 

Al norte de la zona arqueológica de Teotihuacán, en el actual poblado de San Martín de las Pirámides, se localiza un baldío perteneciente al sindicato regional de maestros. En este lugar, fue descubierto en 1997 el conjunto arquitectónico Coatepanco1.

Este conjunto, es el primero que se ha detectado y excavado en el área norte del asentamiento de Teotihuacán, en una zona donde no se habían encontrado evidencias de asentamientos prehispánicos; la erosión del suelo ocasionada por los deslaves del Cerro Gordo y la constante urbanización de esta área, hacen imposible el registro de evidencias arqueológicas en esta zona. René Millon, quien realizó un estudio de superficie en los años sesenta, registró en esta zona algunos pisos y muros que afloraban en la superficie del terreno. En los años ochenta del siglo XX, Ana María Jarquín realizó un rescate arqueológico en la esquina donde hoy se encuentra el edificio que sirve de oficinas al sindicato de maestros. El reporte de la excavación en este lugar tuvo las características de cualquier rescate realizado en la periferia de la zona arqueológica, los elementos arqueológicos no fueron suficientes para ampliar los trabajos.

El descubrimiento del conjunto de Coatepanco, se realizó al noreste del terreno que hemos señalado (al lado opuesto donde se hizo el primer rescate arqueológico en los años ochenta). En la excavación de 1997 se detectó una parte del limite sur del conjunto, apenas la superposición de algunas construcciones en un área de aproximadamente 128 m2. Pero se pudo comprobar, con los datos obtenidos de la exploración, que las construcciones del conjunto se extendían hacia el norte del terreno, por debajo de las construcciones modernas que actualmente se encuentran en esta parte del poblado de San Martín de la Pirámides. Por fortuna, con las excavaciones fue posible obtener información relevante sobre la conformación general del conjunto; la secuencia cronológica de su ocupación, tipologías cerámicas, líticas, las características físicas de los individuos que fueron enterrados, pero sobre todo, los restos superpuestos de dos habitaciones, la esquina suroeste de una plataforma, muros que se extienden hacia los lados del área excavada, elementos que nos dan una idea del tamaño y la funcionalidad que tuvo una parte del límite sur del conjunto, en fin, un rico material arquitectónico relacionado con el material y evidencias arqueológicas encontradas en su interior (figura 1).

En la excavación del área sur del conjunto se identificaron tres etapas constructivas, cada una de ellas representada por rellenos, preparaciones de pisos y cimentaciones de muros. La primera, corresponde a la fase más antigua de ocupación, pocos fueron los elementos que se pudieron obtener de ella, tan sólo el nivel de piso de una construcción. Podemos situar esta etapa tentativamente al comienzo del periodo Tlamimilolpa Tardío o Teotihuacán IIa-III (300-450 d. C.), momento en el que comenzó la expansión urbana de la ciudad. La segunda etapa, fue la que mejor se conservó, debido a que los constructores, al nivelar el terreno para realizar nuevas construcciones, arrasaron muros y pisos, pero no por completo, ya que éstos les fueron útiles para la recimentación y evitar el acarreo de material de relleno.

La segunda etapa, correspondería al final del mismo periodo, Tlamimilolpa Tardío, el fechamiento de esta etapa se obtuvo de los restos cerámicos proveniente de los rellenos de cimentación y del análisis realizado a los restos arquitectónicos, el mismo procedimiento fue utilizado también para fechar la siguiente etapa constructiva en el periodo Xolalpan Temprano o Teotihuacán III (450-550 d. C.). Estos fechamientos corresponden a los momentos de ocupación que tuvo el conjunto. Después de que fue abandonado, los espacios interiores de los cuartos, volvieron a ser utilizados, pero ahora, para excavar fosas circulares en los pisos y realizar enterramientos, así como también depositar sobre el piso, colocados en platos mortuorios, los cuerpos de nonatos. La mayoría de entierros al parecer son de las épocas Xolalpan Tardío, (550-700 d. C.) o Metepec (700-750 d. C.), Teotihuacán IIIa y IV, respectivamente (figuras 2-4).

La segunda etapa constructiva de Coatepanco (periodo Tlamimilolpa Tardío o Teotihuacán IIa-III, 300-450 d. C.), estuvo definida por los siguientes elementos constructivos (figuras 5 y 6): una plataforma al este de la excavación (a), de forma cuadrangular (suponiendo que ésta es similar a otras que se han encontrado), cuyas medidas aproximadas son de doce metros en cada uno de sus lados. El acabado de la plataforma es en tablero-talud, elementos que sólo están presentes en el frente y no en su parte posterior (figura 7).

El lado sur de esta estructura forma, junto con un muro corrido paralelo a ella; un pequeño pasillo, un corredor que conecta la explanada de la plataforma con algún espacio exterior (b). Este mismo muro, fue utilizado en la demarcación de una habitación que se extiende hacia el sur del conjunto, la cual se encuentra apartada de la plataforma y tal parece que no tuvo ninguna relación directa con ella (c). Esta habitación guarda correspondencia con otras construcciones que se encuentran en torno a un patio central (d); un patio enlucido y pintado de rojo, que del centro hacia el lado este, sube un poco en desnivel de la superficie del piso para formar una banqueta que llega a la entrada de la habitación que hemos mencionado. Este patio se comunica con otros dos accesos; el primero, conduce a una habitación cerca de la esquina suroeste y el segundo localizado al noroeste, da acceso a otro patio que tiene el mismo acabado que el anterior, aunque su tamaño es menor. Este patio (e), es la antesala a un pequeño cuarto cerrado situado al lado sur (f).

Hacia el poniente del patio y el cuarto pequeño, se forman otras agrupaciones de espacios constructivos, que no se pudieron definir completamente. En uno de los muros de esta sección del conjunto (g), se encontraron restos de una pintura mural (en el talud del muro, figura 8), este muro formaba parte de una habitación, que en un segundo momento constructivo fue seccionado para formar dos cuartos con una entrada intermedia que los comunicaba.

La técnica constructiva que se empleó en fabricación de muros, es la que se encuentra en los sistemas constructivos de la mayor parte de edificios en Teotihuacán: la acomodación de piedra sin tallar y bloques de tepetate unidos con argamasa de lodo arcilloso, posteriormente fueron aplanados con una capa delgada de arcilla, enseguida se les aplicó una capa fina de cal y arena, para finalmente colorear de rojo el acabado de estuco. Sólo un muro fue construido completamente de piedra, el que forma el pasillo con el lado sur de la plataforma (b). Los pisos, tanto de los patios como los de las habitaciones, son de mortero y tienen un acabado enlucido, fueron realizados con la misma técnica que se empleó por lo regular en todos los pisos teotihuacanos.

Las construcciones de la tercera etapa, (periodo Xolalpan temprano o Teotihuacán III (450-550 d. C.), fueron asentadas sobre la segunda etapa, después de colocar un grueso relleno de piedra y tierra sobre los pisos y muros arrasados de la etapa anterior para crear una base sólida de suelo donde desplantar las nuevas. Esta etapa se encontró más deteriorada que la anterior, por ser la última y encontrarse expuesta durante mucho tiempo en la superficie, sin embargo, ello no impidió que una capa de suelo se acumulara y permitiera la conservación de pisos, la cimentación y el arranque de algunos muros.

Los sistemas constructivos empleados en esta etapa, siguen siendo los mismos utilizados en épocas anteriores, sin embargo se aprecian cambios en la forma de aplicar las técnicas, que consecuentemente modificaron la forma y distribución de los espacios. Las construcciones se encuentran más o menos alineadas siguiendo el patrón constructivo de la etapa anterior, pero desfasadas por algunos centímetros de éstas, ello tuvo que ver con un reajuste en la dirección de los edificios, cuya causa desconocemos. Los muros son más anchos y burdos en su realización, los pisos menos gruesos y los aplanados de estuco menos consistente. Los espacios interiores de las construcciones, son más amplios, ello explica el grosor de los muros.

Estas son algunas de las diferencias entre las construcciones de la segunda etapa con la tercera, las técnicas constructivas operaron de distinta manera, como si los procedimientos conocidos en una época hayan tenido que aprenderse de nuevo para ser aplicados en otra, o como si éstos se hayan degradado como resultado de un declive cultural. El hecho es que los cambios de una etapa a otra son sintomáticos en las construcciones y prácticamente en todos los materiales arqueológicos.

Parte de la explicación del conjunto de Coatepanco se encuentra en la correspondencia que guardan las construcciones con el resto de evidencias. Los elementos constructivos, tales como: muros y pisos, sirvieron para definir las partes que componen al conjunto; estos elementos, proporcionaron información en dos sentidos complementarios: el conocimiento técnico y tecnológico del sistema constructivo que se utilizó y el papel que desempeñaron los espacios en la organización del conjunto. Los elementos constructivos fueron la base para la creación de espacios, los cuales vienen a ser la causa de la realización arquitectónica.

Los espacios constructivos poseen una doble cualidad al momento de realizar un estudio arqueológico; la de definir la lógica, como las dimensiones de una construcción y la de contener en su interior a las evidencias materiales y sus contextos. Los materiales arqueológicos hallados en la excavación del conjunto, no constituyen evidencias que con certeza nos demuestren que su uso estuvo relacionado a las actividades de los cuartos, debido a que provienen de los rellenos de cimentación, sin embargo, son indicadores muy valiosos para establecer, junto con los restos arquitectónicos, la temporalidad del asentamiento.

Los restos arquitectónicos, así como los materiales arqueológicos encontrados en este sitio, nos enseñan una parte más de la constitución particular de las construcciones con características cívico-religiosas que tuvieron su máximo apogeo en las dos etapas urbanas del periodo Clásico. Coatepanco presenta rasgos similares a otros conjuntos arquitectónicos que se han excavado en la periferia de Teotihuacán, sin embargo, el sistema constructivo y los acabados no tienen la misma calidad que conjuntos, como los de Atetelco, Tetitla, Yayahuala, la Ventilla, entre otros. Pero tampoco se asemeja a edificaciones cuya calidad constructiva es menor.

No se utilizaron materiales como la piedra en la mampostería de los muros, (salvo en un sólo caso), ni los cuartos tuvieron el tamaño de los grandes conjuntos, pero tampoco las construcciones fueron pobres, como las que se encuentran en gran parte de la periferia, donde los materiales que predominaron fueron el adobe y la madera. En este sentido, Coatepanco se encuentra en una categoría intermedia entre ambos sistemas constructivos. Los datos obtenidos de la excavación, pese a las limitaciones de una investigación con la metodología y las técnicas de un salvamento arqueológico, arrojaron valiosos aportes sobre uno de los conjuntos residenciales que se gestaron en los máximos de expansión urbana que tuvo Teotihuacán.


Nota:
1 El descubrimiento del conjunto Coatepanco se realizó a través de un rescate arqueológico llevado a cabo por el equipo de Salvamento Arqueológico de Teotihuacán en 1997. Fue llamado Coatepanco (en náhuatl “el lugar de la muralla de serpientes”), debido a que este nombre aparece en los títulos de propiedad del predio.

Bibliografía:
ANGULO, Jorge, Nuevas consideraciones sobre los llamados conjuntos departamentales, especialmente Tetitla. En: McCLUNG, E. y RATTRAY, E., Teotihuacán. Nuevos datos, Nuevas síntesis, Nuevos problemas, Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM, México, 1987.

JARQUÍN, Ana Ma. y MARTÍNEZ, Enrique, Las excavaciones en el Conjunto 1D. En: CABRERA, Rubén, et al. (Coords.) Memoria del proyecto arqueológico Teotihuacán 80-82, VI, Colección Científica 132, SEP-INAH, México, 1982.

MILLON, René (E.), Urbanitation at Teotihuacán, Mexico. V. 1, The Teotihuacán map Part one: text. University of Texas Press, Austin and London, 1973.

MORELOS, Noel, Proceso de producción de espacios y estructuras en Teotihuacán. Conjunto Plaza Oeste y Complejo Calle de los Muertos, Colección Científica INA, México, 1993.

MEDINA, Miguel y SANTOS Joel, Informe técnico de las excavaciones de salvamento arqueológico del sitio de Coatepanco, Archivo técnico de Teotihuacán, INAH, México, 1997.
 
 
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